Te avisa, pero sin presión.
Una vez al día, a tu hora. Puedes moverlo o apagarlo: un día perdido no quema la racha.
LexyBooster vive en tu móvil como una app de mensajería: espera contigo en la cola del café y te acompaña en el metro. Sin anuncios. Sin conexión.
La web se abre cuando tú te acuerdas. La app funciona al revés: se acuerda de ti en el momento justo y nunca te quita más de diez minutos.
Una vez al día, a tu hora. Puedes moverlo o apagarlo: un día perdido no quema la racha.
La racha y el calendario de actividad: sin ellos se olvida rápido, con ellos dan ganas de no romper la cadena.
Los mazos y la cola SRS se sincronizan por adelantado. En el metro, en un avión, de viaje: el estudio no se detiene.
Pantallas reales de la app, sin renders. Desliza para verlas.
La misma cuenta y el mismo progreso que en el navegador. Recordatorios push, caché para uso sin conexión y audio.
La misma cuenta y el mismo progreso que en el navegador. Recordatorios push, caché para uso sin conexión y audio.
La misma cuenta, el mismo progreso. Va bien para teclear 200 palabras y luego seguir desde el móvil.
El QR detecta tu plataforma. Desde un iPhone llegas al App Store, desde Android a Google Play, y desde el ordenador te mandamos el enlace por correo.
¿No quieres otra app? Crea una cuenta y aprende en el portátil. Las mismas palabras, el mismo progreso; y si luego instalas iOS o Android, se sincroniza solo.
Los primeros 7 días del plan anual no cuestan nada y no tienen anuncios. Después, una suscripción, o nada si no te convenció.